¡Feliz 2016!

Queridas Mentes Brillantes,

Les escribo para desearles un muy feliz año nuevo!

Los propósitos que sugiero para este año son cultivar mas paz, atención y desarrollar un buen corazón. Propongámonos crear los hábitos de ser felices, organizarnos mejor, empatizar con los demás, vivir conscientes, en el presente, con paz y tranquilidad.

Pero esto no sucederá por arte de magia y menos si seguimos repitiendo los mismos patrones del año pasado. Tenemos que desarrollar hábitos nuevos y mantenerlos.

Sé lo que estás pensando, que eso es muy difícil y que requiere esfuerzo, pero piensa por un momento en lo que implicaría practicar el no-estresarte y no angustiarte. ¿Acaso no te gustaría sentirte relajado, tranquilo y en paz la mayor parte del tiempo? Se sentiría esto muy bien, ¿verdad?

De eso se trata! de generar hábitos que nos hagan sentir bien y felices a largo plazo.

La buena noticia es que no estás solo. Aquí en Mente en Balance somos una comunidad de gente que buscamos lo mismo y reconocemos la importancia de entrenar y desarrollar a nuestra mente.

Uno de mis propósitos es el escribir más acerca de diversos temas, qué puedan inspirar a mis lectores (tú) a ser más libres e independientes y a usar su tiempo libre de manera significativa en los proyectos que más felices te hacen, así como el ofrecerte estrategias para vivir una vida significativa.

Tu Turno

¿Cuál es tu propósito más importante para este año?

 

 

La Motivación

Nuestra motivación es lo que determina si nuestra práctica de meditación es un parche superficial para aliviarnos un poco del estrés y relajarnos, o si es una práctica más profunda, que puede conducirnos a liberarnos completamente de la insatisfacción, el dolor, el miedo y descubrir la felicidad genuina. Más aun nuestra motivación puede ser tan grande que nos lleve a practicar la meditación no sólo por nuestro propio beneficio sino también por el de los demás.

Te recomiendo leer el artículo en donde hablo del cómo estructurar tu sesión de meditación. Así, cuando nos sentamos a meditar dedicamos los primeros 1 a 5 minutos de nuestra practica para reflexionar en la motivación por la que meditamos, intentando ser honestos con nosotros mismos. Reflexionamos en lo importante que es el entrenar a nuestra mente para cambiar de hábitos, para cultivar atención y concentración y para liberarnos de las aflicciones mentales. Piensa en los beneficios del entrenar a tu mente en la atención y la sabiduría y en cultivar balance emocional y mental. Piensa que tus sesiones formales son equivalentes al ir al gimnasio pero en este caso lo que estas entrenando es la mente. Y reflexiona en los efectos positivos que tiene el practicar diariamente. Así nos motivamos a practicar de manera adecuada.

Reflexiona en lo valioso que es tener salud, tiempo libre y deseos de entrenar a tu mente, y aprecia cada momento en el que te puedas sentar a meditar, porque no sabes cuando llegará la enfermedad, la vejez y la muerte. Determinate a aprovechar cada instante, viviendo en el presente con una mente tranquila y atenta, cultivando un buen corazón y desarrollando tu sabiduría.

Así mismo al terminar nuestra meditación nos determinamos a continuar atentos de las motivaciones que nos mueven a pensar, hablar y actuar de cierta manera. En la medida que seamos más conscientes del porqué hacemos cada cosa que hacemos, nos daremos cuenta de cuáles son las motivaciones detrás de nuestras acciones, y poco a poco iremos comprendiendo que cuando tenemos motivaciones egoístas y auto-centradas, estaremos generando problemas y sufrimiento para nosotros y los demás. Así poco a poco nuestra motivación principal será el hacernos felices a nosotros y a los demás.

Meditación

La meditación es relajar a nuestra mente, pero al mismo tiempo mantenerla alerta, presente, despierta, clara. Hay muchos métodos para meditar, unos se apoyan en visualizaciones, otros en recitaciones de mantras, etc. Pero hay muchos malentendidos sobre lo que es la meditación. En occidente comúnmente se piensa que meditar es dejar de pensar, o relajarnos hasta quedarnos dormidos. Esto es un error.

A través de la meditación podemos familiarizar a la mente con estados mentales positivos, podemos también desarrollar atención y concentración y podemos desarrollar sabiduría. Nos podemos hacer más conscientes de nuestros pensamientos, acciones y hábitos negativos y entrenar a nuestra mente para volvernos personas más bondadosas, pacientes y generosas.

Las meditaciones que les compartiré tienen diferentes objetivos pero las podemos agrupar en tres grandes grupos: ética, atención y sabiduría.

En el grupo de la ética las meditaciones nos ayudan a cultivar un buen corazón, a volvernos menos egoístas, y a pensar más en los demás. Así cómo a trabajar con emociones negativas como el enojo, el apego, los celos, la arrogancia, etc. Y a transformarlas en paciencia, generosidad, bondad, compasión y ecuanimidad.

En el grupo de la atención tenemos meditaciones que nos ayudan a vivir en el presente liberándonos de los recurrentes pensamientos sobre el pasado y las preocupaciones futuras. Además nos ayudan a encontrar un balance entre la concentración y la relajación de modo que podamos vivir plenamente sin estresarnos.

En el grupo de la sabiduría tenemos meditaciones que nos ayudan a entender como existe el mundo y nosotros mismos y a relacionarnos de una manera sabia con las experiencias. Personas y objetos que nos rodean. Sin generar apego o rechazo hacia estos y sin demandar de estos una felicidad que no nos pueden dar.

Estas meditaciones tienen su origen en la tradición budista pero son universales en el sentido de que nos pueden beneficiar a todos sin importar nuestras creencias, raza o genero. Las aprendí de mi maestro Alan Wallace quien es uno de los grandes pensadores de nuestro siglo. Siendo un científico, Alan nos enseña que todas estas prácticas tienen un beneficio que podemos experimentar por nosotros mismos y que no requieren de la fe.

Te recomiendo comenzar con las siguientes meditaciones:

5 Prácticas para transformar a tu mente