Nuestra motivación es lo que determina si nuestra práctica de meditación es un parche superficial para aliviarnos un poco del estrés y relajarnos, o si es una práctica más profunda, que puede conducirnos a liberarnos completamente de la insatisfacción, el dolor, el miedo y descubrir la felicidad genuina. Más aun nuestra motivación puede ser tan grande que nos lleve a practicar la meditación no sólo por nuestro propio beneficio sino también por el de los demás.

Te recomiendo leer el artículo en donde hablo del cómo estructurar tu sesión de meditación. Así, cuando nos sentamos a meditar dedicamos los primeros 1 a 5 minutos de nuestra practica para reflexionar en la motivación por la que meditamos, intentando ser honestos con nosotros mismos. Reflexionamos en lo importante que es el entrenar a nuestra mente para cambiar de hábitos, para cultivar atención y concentración y para liberarnos de las aflicciones mentales. Piensa en los beneficios del entrenar a tu mente en la atención y la sabiduría y en cultivar balance emocional y mental. Piensa que tus sesiones formales son equivalentes al ir al gimnasio pero en este caso lo que estas entrenando es la mente. Y reflexiona en los efectos positivos que tiene el practicar diariamente. Así nos motivamos a practicar de manera adecuada.

Reflexiona en lo valioso que es tener salud, tiempo libre y deseos de entrenar a tu mente, y aprecia cada momento en el que te puedas sentar a meditar, porque no sabes cuando llegará la enfermedad, la vejez y la muerte. Determinate a aprovechar cada instante, viviendo en el presente con una mente tranquila y atenta, cultivando un buen corazón y desarrollando tu sabiduría.

Así mismo al terminar nuestra meditación nos determinamos a continuar atentos de las motivaciones que nos mueven a pensar, hablar y actuar de cierta manera. En la medida que seamos más conscientes del porqué hacemos cada cosa que hacemos, nos daremos cuenta de cuáles son las motivaciones detrás de nuestras acciones, y poco a poco iremos comprendiendo que cuando tenemos motivaciones egoístas y auto-centradas, estaremos generando problemas y sufrimiento para nosotros y los demás. Así poco a poco nuestra motivación principal será el hacernos felices a nosotros y a los demás.